Ukiyo-e
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Escuela Ukiyo-e  Ukiyo-e

 

 

Ukiyo-e ("pinturas del mundo flotante", “imágenes del mundo efímero o mundo que fluye”) o estampa japonesa. Es un género de grabados (realizados mediante xilografía o técnica de grabado en madera) producidos en Japón entre los siglos XVII y XX, entre los que se encuentran imágenes paisajísticas, del teatro y de zonas de alterne. Hace referencia a la impulsiva cultura chonin que tuvo auge en los centros urbanos de Edo (actual Tokio), Osaka y Kioto donde se generó una cultura civil especial. Los primeros Ukiyo-e aparecen en el siglo XVII. “El mundo efímero” es una alusión irónica y opuesta al “mundo doloroso” al que la religión budista hace referencia frecuente, el cual tenía una visión pesimista del mundo. Asai Ryoin (1612-91), en su Cuentos del mundo flotante describió al ukiyo de la siguiente manera:

 

[...] viviendo sólo para el momento, saboreando la luna, la nieve, los cerezos en flor y las hojas de arce, cantando canciones, bebiendo sake y divirtiéndose simplemente flotando, indiferente por la perspectiva de pobreza inminente, optimista y despreocupado, como una calabaza arrastrada por la corriente del río.

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Mirando el esplendor de la mañana (1767. Grabado en madera policromada.272 x 207 cm) - Suzuki Harunobu

 

Las raíces del Ukiyo-e surgen de la urbanización que tuvo lugar a finales del siglo XVI en Japón, que dio origen a la burguesía, a los comerciantes y al desarrollo de una clase de artistas que comenzaron a escribir historias o novelas, y a pintar imágenes para ilustrarlas, ambas formas compiladas en los ehon (libros de imágenes, libros con historias e ilustraciones).

 

En los comienzos del Ukiyo-e, se imprimían las pinturas en papeles naturales con ayuda de bloques de madera que tenían las figuras talladas. El Ukiyo-e empezó siendo utilizado como ilustración, pero pronto se convirtieron en impresos de una sola página que se enmarcaban. Esta forma de arte alcanzó su mayor grado de popularidad en la cultura metropolitana de Edo durante la segunda mitad del siglo XVII. En un principio, solo se utilizaba tinta india, y luego algunos impresos eran coloreados de forma manual con pinceles, pero en el siglo XVIII Suzuki Harunobu (1724-70) desarrolló una técnica de impresión polícroma llamada nishiki-e. En 1842, como parte de las reformas Tenpo, las imágenes de cortesanas, geishas y actores fueron prohibidas. Sin embargo, las imágenes con dichos motivos resurgieron nuevamente cuando estos fueron permitidos otra vez.

 

En el siglo XX, durante los periodos Taisho y Showa, el Ukiyo-e experimentó un renacimiento en las formas de los movimientos shin hanga (nuevas impresiones) y sosaku hanga (impresiones creativas), ambos estaban orientados a distinguirse del arte comercial tradicional masivo. En forma un tanto irónica, el shin hanga se generó en gran parte para ser exportado a los Estados Unidos. Inspirado por el impresionismo europeo, los artistas incorporaron elementos occidentales tales como los efectos de luz y las expresiones de los estados de ánimo individuales, pero enfocados estrictamente en temas tradicionales. El principal editor fue Watanabe Shozaburo (1885-1962), a quien se le acredita la creación del movimiento. Entre los artistas importantes de este periodo se encuentran Kawase Hasui (1883-1957) y Shinsui Ito (1898-1972).

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El amor contemplativo (1794. Grabado en madera policromada. 39 x 26 cm. Colección Spaulding. Museo de Bellas Artes de Boston. Estados Unidos)

 

La técnica xilográfica surge como medio de expresión del arte civil. Estas estampas resultaban accesibles para muchas personas interesadas en la pintura pero cuya economía no les permitía la compra de obras originales. Los Ukiyo-e se reproducían de forma masiva y a bajo precio, los temas principales hacen referencia a la vida de la ciudad, lo cotidiano, pero también representan escenas de flores y de animales, estampas de cortesanas y de geishas, escenas de teatro, eróticas ... Más adelante se hicieron populares los retratos paisajistas en los que se recogían las escenas con sentimientos expresivos y nunca como mera imitación de la naturaleza.

 

Desde el punto de vista plástico, en estas estampas japonesas se utilizaban principalmente grandes masas planas de color, con una casi completa ausencia de sombras, una despreocupación por la perspectiva, encuadres asimétricos de las escenas y una gran capacidad de síntesis por parte de los artistas para plasmar los temas.

 

Existen diferentes periodos bien definidos en los Ukiyo-e:

 

Periodo Edo, comprende desde los orígenes del Ukiyo-e hasta 1867. Fue un periodo de calma que proporcionó el entorno ideal para el desarrollo artístico y la expansión comercial. Utamaro (1753-1806), Hokusai (1760-1849) y Hiroshige (1797-1858) fueron algunos artistas prominentes durante este periodo. Luego de estudiar los trabajos artísticos europeos, se tomaron algunas ideas como la incorporación de la perspectiva en retroceso. Las imágenes de Katsushika Hokusai representaban sobre todo paísajes y naturaleza. Sus 36 vistas del Monte Fuji fueron publicadas desde 1831. Hiroshige y Kunisada (1786-1865) también realizaron muchas estampas con motivos naturales.

 

Periodo Meiji, desde 1868 a 1912. Se caracterizó por la apertura de Japón a las importaciones de Occidente. Este intercambio comercial dio lugar a que llegaran a Japón nuevas influencias provenientes de Occidente y también a la inversa, como la llegada a Europa de grabados ukiyo-e. 

 

El ukiyo-e se continúa produciendo hoy en día y sigue influenciando otros entornos artísticos en diferentes sentidos, como al Manga y al Anime.

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La gran ola acercándose a la costa de Kanagawa  (1830-32. Grabado en madera policromada. 25.9 x 38 cm. Museo Metropolitano de Arte. Nueva York. Estados Unidos) - Hokusai

 

Los grabados ukiyo-e eran realizados siguiendo siempre el mismo procedimiento:

 

- El editor encargaba al artista un proyecto concreto para una nueva edición. El propio editor tenía que responsabilizarse de todos los aspectos de la edición, la distribución y la venta.
- El artista hacia los dibujos preliminares en tinta.
- El dibujo se enviaba al editor para su aprobación. Posteriormente, la asociación de editores tenía que aprobar el proyecto. En caso de aprobación se devolvía el dibujo original al editor, estampando en el dibujo un sello de aprobación.
- El dibujo aprobado era transferido, mirando hacia abajo, sobre una plancha de madera de cerezo, la cual se tallaba cuidadosamente para formar un relieve con las líneas del dibujo que quedaba del revés.
- La plancha se entintaba y posteriormente se procedía a la estampación por el grabador sobre las hojas de papel japonés, frotándolos con una paleta. Estas estampaciones eran utilizadas para el tallado de las planchas de colores.
- El artista daba las indicaciones de los colores, entonces las planchas eran talladas dejando en altorrelieve las áreas del diseño que iban a ser impresas en un color particular de acuerdo con la indicación y la supervisión del artista.
- La obra se creaba con la estampación de los diferentes colores, para ello las planchas eran entintadas con cada color y estampadas sobre el papel en secuencia. Algunas planchas se pasaban más de una vez para darle más intensidad al color.

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Amanecer en Akashi (1916. Grabado en madera policromada. 25.7 x 37.9 cm) - Shinsui Ito

 

En 1853 con la llegada del Comodoro Matthew Perry (1794-1858) al Japón, se produce la reapertura de las relaciones comerciales entre Occidente y Japón y la firma de tratados comerciales. Y así, después de siglos de ignorancia mutua, Europa y Japón vuelven a encontrase. Tanto los intelectuales europeos como los japoneses quedan deslumbrados al descubrir la cultura y el arte de los otros. El arte japonés tuvo tal éxito en Europa que apareció incluso en los almacenes y en tiendas de París, de Londres, de la Haya y de Leiden.

 

Los pintores de toda Europa encuentran su inspiración en el “japonismo”, a lo que contribuyeron sin duda las Exposiciones Universales de Paris de 1867 y 1878. Dos exposiciones importantes en las que “lo japonés” tuvo una gran representación y fue fuente de inspiración sobre todo para los artistas franceses.

 

Los recursos estilísticos típicos del japonismo son el predominio del dibujo lineal, el uso de colores planos, sin sombras, los formatos alargados, el encuadre cortado, la diagonal, el silueteado, contornos definidos y el gusto por una decoración ordenada. Todas estas características proceden de los grabados ukiyo-e o estampa japonesa.

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Nieve en el Santuario de Heian, Kioto (1948. Grabado en madera policromada. 14.25 x 9.5 cm) - Kawase Hasui

 

La influencia japonesa también sirvió de inspiración a los impresionistas, renovó el arte occidental y aportó elementos de modernidad. Aunque  influyó en casi todos los pintores preimpresionistas, impresionistas y postimpresionistas es de destacar la importancia que tuvo para Édouard Manet (1832-83), Edgar Degas (1834-1917), Claude Monet (1840-1926), Mary Cassatt (1844-1926), Paul Gauguin (1848-1903), Vincent van Gogh (1853-90) y Toulouse-Lautrec (1864-1901).

 

El pintor preimpresionista Manet fue uno de los primeros pintores que se interesaron por el grabado japonés. En el retrato del escritor Émile Zola (1840-1902) que pintó en 1868 aparece colgada en la pared la estampa japonesa de un sumo y el principal elemento decorativo, situado a la izquierda del cuadro, es un biombo japonés. El mundo japonés tuvo tal influencia en el pintor impresionista Claude Monet, que además de a su pintura, afectó a su concepción de la naturaleza y a su propia vida. Llegó incluso a tener en su jardín de Giverny un puente japonés sobre un estanque, que aparece pintado en varias de sus obras. El pintor impresionista Edgar Degas empezó a coleccionar ukiyo-e a partir de 1860 y poco a poco estos grabados fueron influyendo en el estilo de su pintura, sobre todo en las asimetrías y en las diagonales. Degas estudió especialmente el Manga de Hokusai. En su famoso cuadro en el que representa una carrera de caballos, se puede ver un equino al galope claramente copiado de un dibujo de Hokusai, lo único que modificó Degas fue la posición de las patas y las manos para conformarlas con los patrones de la época.

 

 

Blog de Pintura del pintor Meko (Jesús Meco Castellanos)